Luego de 8 años de retrocesos y deterioros sostenidos en la gestión del Ministerio Público, el reto de rescatar y transformar la institución es mayúsculo y prioritario. Para asumirlo, este insumo propone diez acciones estratégicas que contemplan el saneamiento administrativo y financiero, la restauración de la carrera y la ética fiscal, el rediseño del plan de persecución penal, la modernización tecnológica, la reconexión con la ciudadanía, la reestructuración institucional, la implementación de un nuevo modelo de gestión de casos, entre otras.
Las líneas de acción propuestas ponen sobre la mesa un potencial de avance con probabilidad de éxito en un proceso de reforma clave para el futuro del país. También la relevancia de las relaciones que se puedan entablar entre el Ministerio Público, la sociedad civil y la comunidad internacional en esta dinámica.
Finalmente, cabe destacar que el esfuerzo conjunto que se plantea apunta, en última instancia, a devolver a la ciudadanía la certeza de que la justicia en Guatemala no se negocia ni se instrumentaliza, sino que se ejerce con integridad para todos y todas.